viernes, 9 de septiembre de 2016

HERMANO DEL ALMA

Sin importar las diferencias, siendo usted el blanco y yo el negro, al menos me atreví a tomar su papel de blanco, aunque casi nunca, solo unas pocas veces, sin embargo trato de seguir haciendo lo que puedo; tal vez alguna vez caí pero ahí estuvo usted y me hablo seriamente diciendo: usted es S de papá y A de mamá y eso significa que no hay espacio para quedarse tirada porque lo mucho que hacen ellos a pesar de los regaños son por algo, se llama amor y pase lo que pase nada va a ser fácil.  Usted hermano mío que estuvo allí en mis triunfos y fracasos, usted que no le importó la situación... Usted que siempre ha estado allí, lejos o cerca, no importando como.

A veces uno nunca se imagina los tremendos cambios que pueden pasar en usted y yo, no toda la vida vamos a ir al cine, ni a caminar con Duke, ni ir al Estadio, ni a molestar con los primos, o a donde sea; va llegar un día en el que cada uno tome un rumbo distinto por razones desconocidas, sin embargo sin importar la distancia debo decir yo que siempre y siempre los tendré en el corazón; por esos días tranquilos y esos tercos en los que casi explotábamos, ustedes por enojo y yo por susto, al final de cuentas todo resultó una aventura ridículamente maravillosa.

Queridos míos, déjenme decirles que sin importar aquellos desacuerdos, verdades falsas o sentimientos hipócritas; Sin importar la edad, la responsabilidad, la economía, la sabiduría, la brutalidad o grado de estupidez, en el fondo de todo, cargamos la misma sangre y los mismos genes; que aunque la muerte diseque ese estado gaseoso, ni el ADN, ni el más grande invento puede negar el parentesco, la sangre y la carne que nos une.

Quizás jamás hubiésemos sido tres si esa hermosa perla no se hubiese ido antes de lo que Mami y Papi se imaginaran; pero tan grande es la vida que ya tiene propósitos en cada uno, pero su nombre no será olvidado, yo que ni siquiera la conocí en carne, la imagino tan maravillosa como todos cuentan; ella nunca se fue, su alma siempre permaneció. “Nuestros muertos viven con nosotros” (Filosofía Maya)

Hermano mío, tantos años de alegrías y venenos; si un día lo odié pues diez veces más lo amé y lo multiplicaré por 20 para decir cuanto más lo amaré, porque el mismo Padre y la misma Madre tenemos por sangre y devoción.

LOS AMO.




Ad’R

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