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Mostrando las entradas de marzo, 2016

Y un día comprendí que...

Y un día comprendí, que si verdaderamente amamos, debemos aprender a controlar los sentimientos y aceptar que todo lo que viene, pasa por alguna razón, también comprendí que a veces hay que evitar sentimentalismos y ser fuertes para que tu corazón encuentre motivos que finalmente te den satisfacción. 
De pequeña mis papitos no me hablaron sobre el amor hacia el sexo opuesto…
De niña lo mío fue jugar a las escondidas, al fútbol, a las guerras de agua, a vivir sin preocupaciones…
De niña me preguntaba cómo sería Jesús, porque siempre salían versiones diferentes de él; me preguntaba por qué se movían las nubes en el día, ¿por qué existía el diablo? ¿Por qué todo el mundo le teme?; me preguntaba porque las montañas, el cielo y las casas se movían cuando viajábamos en la camioneta; me preguntaba ¿Qué pasaría con los niños que nacerían un 29 de Febrero?; me preguntaba si debajo de la cocina había algo extraño, pues era el lugar en donde todos se reunían en días comunes y en fechas importante…

SU VOZ…

Estaba en su vientre materno, cada vez que despertaba, lo que inexplicablemente me hacía feliz era su voz, su dulce, su melodiosa y hermosa voz de Madre; Cuando me dio a luz, me apretó fuertemente en su pecho, tuve un contacto de piel a piel, me miraba como si fuese su vida entera, estaba inmensamente feliz, gritó ¡“es una nena”!

Le agradezco al Creador y Formador por “El milagro de la Vida”, pues me ha dado una Madre a la que le debo la vida,  una Madre que durante su infancia creció sin Madre y Padre, la vida le enseñó a ser fuerte y hoy la tiene hecha una MUJER  POTENTE, FUERTE  Y  PERSEVERANTE. No hay Madre como ella, no se cansa de hacer planes, todo es cambio, constantemente;
Desde que estaba en su vientre, la melodía más bella a mis oídos empezó por ser su voz,
Su voz habita en mi consciencia, subconsciencia e inconsciencia; No hay nada que pueda reemplazar ese sentimiento. Mi Madre. <<3
Ad'R