Enojarse por qué ¿?

La verdad es que las personas no nos hacen enojar, somos nosotros los que tomamos las cosas de una manera en la que mayormente resultamos enojados, pero enojarse por qué ¿?.

Y lo digo yo que he sido alguien que se enoja rápido antes de pensar las consecuencias que causarían en mí y en la/s otra/s persona/s, lo digo yo que he lastimado a varias personas sin querer, lo digo yo que incluso he herido físicamente a mis mascotas, lo digo yo que he sido una persona precipitada, que no ha tenido mucha paciencia con la lentitud, que no ha tenido paciencia con la espera, que no ha sabido entender a muchas personas, que muchas veces se ha fijado en la apariencia de actitud de los demás, apariencias que simplemente me hacían enojar sin conocer de las personas, y a todo esto es que tarde o temprano yo tendría que aprender a notarlo y a verme a mí misma en la realidad como un espejo, a ponerme en el lugar de las demás personas, a meditar antes de actuar y la realidad es que me he visto enojada y me he quedado sin palabras, porque no me había puesto a pensar en el daño, en las molestias u otros  que le habría causado tal vez no a muchas, pero si a algunas personas, ese aspecto que solamente me cierra puertas en muchos lugares sin lugar a duda, algo que me quita y nos quita oportunidades en la vida.
A todo esto es que no vale la pena enojarse, no vale la pena dañarse a uno mismo, la vida es un sueño y nadie sabe cuándo acabe el sueño de cada uno, la actitud ocupa un primer lugar en la personalidad del ser humano.
Así es que considero que con mi temperamento cae bien “respirar, respirar, respirar”; “pensar, pensar, pensar”; “callar, callar, callar”; “controlarse y evitar discutir, directa o indirectamente”, y si hay algo que decir, necesariamente hay que decirlo porque aclarar una situación no es el problema, el problema es aclararlo con gestos y tonos  de voz “altaneros y desagradables” que sencillamente te hacen una mala persona, pero es necesario NO CALLAR cuando se trata de resolver un asunto para bien y así tener una mejor comunicación con las personas.
No meternos en la vida de los demás cuando no nos están llamando, dejar que vivan como vivan, que triunfen, que caigan, que se levanten, total que sean felices a su manera, dejar que hablen de nosotros si lo hacen, dejar que piensen lo que piensen de nosotros, pero… porque enojarse ¿?
Lo clave es que cada uno es libre, y cada uno sabe lo capaz que es para lograr lo que se propone.

La juventud está en la actitud no en la edad, esto es gratis, esto es cuestión de uno, nadie nos cobra, nadie nos obliga, nadie nos paga por esto.
Tengo una Madre de carácter fuerte, Ella es impulsiva, y en muchas ocasiones no la comprendo, he discutido sin parar con ella, pero la verdad es que la Amo con todo mi corazón y ese amor que le tengo es más bello cuando no me enojo con Ella, cuando no discuto con Ella, cuando la comprendo, así de simple; me siento tan bien cuando la comprendo, cuando dejo que me grite, que me maltrate, y lo que sea que una Madre hace con su hija, y simplemente la escucho y callo, al final de cuentas es lo mejor que puede hacer una verdadera Madre: “corregir”, todo tiene su lado positivo, y en fin, la cosa está en tomar las cosas con calma.
Que el enojo se mantenga alejado de nuestra persona, es lo mejor que nos puede pasar en el día, y al final de cuentas te das cuenta que día a día se te va haciendo costumbre.



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